Enero de 2005 | Boletín #12

Prohibición de fábula para vehículos

Para la importación de Vehículos Automóviles a nuestro Territorio Aduanero, el Arancel de Aduanas ha establecido algunas limitantes, las cuales han venido siendo, a mi criterio, mal interpretadas y aplicadas, tanto por particulares como por los funcionarios aduaneros. Veamos:

El Capítulo 87 de Nuestro Arancel de Aduanas contempla lo referente a Vehículos Automóviles, tractores, velocípedos y demás vehículos terrestres, sus partes y accesorios. En ese Capítulo nos encontramos con la Nota Complementaria 1, la cual expresa lo siguiente:

“1. A los efectos de la importación de vehículos automóviles, chasis con motor y carrocerías, clasificados en las subpartidas Nos. … (omissis) … sólo podrán ingresar al Territorio Nacional unidades nuevas y sin uso, de cualquier marca y modelo, siempre que su año modelo o su año de producción se corresponda con el año en el cual se realice la importación”.

Esta Nota Complementaria de nuestro Arancel de Aduanas ha sido interpretada por nuestros funcionarios aduaneros como una “Prohibición de Importación”. Mas tal razonamiento es errado; veamos por qué:

Nuestra Ley Orgánica de Aduanas, para evitar una dispersión de normas que confundiese al intérprete (llámese contribuyente, administrado o funcionario público) sobre el régimen legal aplicable a las mercancías que ingresan a nuestro territorio, estableció en el artículo 83, lo siguiente:

“La tarifa aplicable para la determinación del impuesto aduanero será fijada en el Arancel de Aduanas. En dicho Arancel, las mercancías objeto de operaciones aduaneras quedarán clasificadas así: gravadas, no gravadas, prohibidas, reservadas y sometidas a otras restricciones, registros u otros requisitos. La calificación de las mercancías dentro de la clasificación señalada solamente podrá realizarse a través del Arancel de Aduanas, siendo absolutamente nula la calificación que no cumpla con esta formalidad”.

En virtud de lo anterior, nuestro Arancel estableció en su artículo 12 cuál es el régimen aplicable a las mercancías, así:

“Sin perjuicio de las demás formalidades y requisitos legales exigidos, el Régimen Legal aplicable a la importación de las mercancías se ajustará a la siguiente codificación:

1. Importación Prohibida
2. Importación Reservada al Ejecutivo Nacional
3. Permiso del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social
4. Permiso del Ministerio de Fomento
5. Certificado Sanitario del País de Origen
6. Permiso del Ministerio de Agricultura y Cría
7. Permiso del Ministerio de la Defensa
8. Permiso del Ministerio de Hacienda
9. Permiso del Ministerio de Relaciones Interiores
10. Permiso del Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables. (a este artículo habrá que adecuarlo según la nueva estructura del nivel central, dado que fue redactado con la estructura de la época)

En virtud de ello, si una persona desea importar un producto a nuestro Territorio Aduanero Nacional, busca el Código Arancelario que corresponde a la mercancía (Columna 1 del Arancel), su Descripción Arancelaria (Columna 2), la Tarifa aplicable (Columnas 3 y 4) y el Régimen Legal imperante (Columnas 5 y 6). Así, por ejemplo, cuando una persona se plantea la posibilidad de importar un cargamento de fósforos, para conocer cuál es el código arancelario de este producto, cuál su descripción arancelaria, cuál la tarifa aplicable y si se encuentra afectado por cualquier impedimento, limitación o condición (léase “restricción”), sólo tiene que acudir al Arancel de Aduanas; allí encontrará al respecto:

Código Descripción de las Mercancías Tarifa Rég. Leg.
(1) (2) (3)(4) (5) (6)

3605.00.00

FÓSFOROS (CERILLAS) EXCEPTO LOS ARTÍCULOS DE PIROTECNIA    
  DE LA PARTIDA Nº 36.04

20

12

Lo anterior nos lleva al siguiente análisis: los fósforos se clasifican en la partida arancelaria 3605.00.00 (Columna 1 del Arancel), cuya designación en dicho instrumento (descripción arancelaria) es la de “FÓSFOROS (CERILLAS), EXCEPTO LOS ARTICULOS DE PIROTECNIA DE LA PARTIDA Nº 36.04.” (Columna 2 del Arancel), a la cual corresponde una tarifa Ad-Valorem de 20 % (Columna 3 del Arancel), no estando sujeta a ninguna tarifa específica (Columna 4 del Arancel), siendo su Régimen Legal General, o sea, con respecto a países que no forman parte de la Comunidad Andina, el de la restricción 1 (Columna 5 del Arancel) y su Régimen Legal Andino, o sea, con respecto a países que sí forman parte de esa Comunidad, el de la restricción 2 (Columna 6 del Arancel).

Conclusión: si deseamos importar unos fósforos originarios y procedentes de un país que no forme parte del Acuerdo de Cartagena, sencillamente “no lo podremos hacer legalmente”, dado que esos bienes se encuentran regidos por la nota 1 “PROHIBIDA IMPORTACIÓN”, según lo estipulado en el artículo 12 de nuestro Arancel de Aduanas; y sila mercancía que deseamos importar es originaria y procedente de un país miembro del Acuerdo de Cartagena, sólo lo podríamos hacer si fuésemos parte del Ejecutivo Nacional o si el organismo competente nos otorgase una previa “delegación” de la facultad de importar ese producto, dado que se encuentra demarcado en el Arancel de Aduanas con la Nota 2 “IMPORTACIÓN RESERVADA AL EJECUTIVO NACIONAL”.

Vemos así cómo el Arancel de Aduanas es el instrumento jurídico que nos indica cuáles son las restricciones o limitaciones que rigen para la importación de las distintas mercancías, dando fiel cumplimiento a lo establecido en el trascrito artículo 83 de nuestra Ley Orgánica de Aduanas.

En otras palabras, si el Arancel de Aduanas no demarca las mercancías a importar con la nota 2 en la columna respectiva, no podremos decir que su importación está “Reservada al Ejecutivo Nacional”; si el Arancel de Aduanas no señala para las mercancías a importar la Nota 5 en la columna ad-hoc, tampoco podremos decir que su importación está sometida al requisito de “Certificado Sanitario del País de Origen”, y así sucesivamente. Y, por la misma razón, si el Arancel de Aduanas no señala para las mercancías a importar la Nota 1 en la columna del caso, no podremos decir que ellas sean de “Prohibida Importación”, pues se configuraría así una violación a lo que el mismo Arancel preceptúa en su artículo 12, que obliga a utilizar la Nota 1 para identificar tal prohibición.

En el caso que nos ocupa, si analizamos los numerales arancelarios que corresponden a los vehículos, no encontraremos en las columnas 5 y 6 sobre el régimen legal la nota 1 que, según el reseñado artículo 12, es la que identifica las mercancías de prohibida importación.

Evidentemente, la Nota Complementaria 1 del Capítulo 87 de nuestro Arancel de Aduanas establece una condición para el ingreso, pero NUNCA esa condición podrá ser equiparada con una PROHIBICIÓN, según el sentido que expresa nuestro Arancel de Aduanas.

No obstante lo narrado anteriormente, la práctica de confundir la condición establecida en la Nota Complementaria 1 del Capítulo 87 con una prohibición, trae como consecuencia la aplicación de la pena establecida en el artículo 114 de la Ley Orgánica de Aduanas: el comiso de la mercancía. Pero esta disposición resultaría completamente inaplicable, dado que la mercancía no está sometida a ninguna prohibición, repetimos, en los términos que señala nuestro Arancel de Aduanas, ni la Nota Complementaria transcrita estableció con precisión que, en efecto, se trataba de una prohibición.

No escapará del análisis de los lectores que, aunque no estamos en presencia de una verdadera prohibición, el vehículo no podrá ser importado legalmente, dado que su nacionalización se encuentra sujeta a una limitación. Podría ser que el fin que se persiga con una calificación de “importación prohibida” (o de Nota Legal 1) y el que se pretenda lograr con una “Nota Complementaria” como la analizada, conduzcan al mismo resultado: impedir la nacionalización de la mercancía y su libre disposición y consumo en el territorio nacional; sin embargo, los medios utilizados y las consecuencias jurídicas derivadas de ellos son muy diferentes: en efecto, mientras que la consecuencia derivada de la calificación de “importación prohibida” es, además de la imposibilidad legal de la nacionalización de la mercancía, su COMISO, según lo estipula el artículo 114 de la Ley Orgánica de Aduanas, para las mercancías sometidas a la “Nota Complementaria” reseñada, en cambio, la consecuencia jurídica pertinente es sólo la imposibilidad legal de su nacionalización para libre disposición o consumo en nuestro territorio, pero JAMÁS el comiso expresado en el artículo 114 en referencia. Lo contrario significaría que una norma de naturaleza estrictamente sancionatoria, como la que impone la pena de comiso, se estaría interpretando de manera extensiva y fuera de los límites impuestos por la propia redacción de esa norma.

No podría escapar al presente análisis una circunstancia de índole técnica que, en ocasiones, desaconseja e, incluso, impide que puedan ser utilizadas las columnas 5 y 6 del Arancel para implantar una Restricción o Nota Legal determinada. Ello ocurre cuando la partida o subpartida que podría quedar afectada con esa Restricción o Nota Legal comprende un universo de productos, algunos de los cuales justifican la limitación deseada, pero otros -y quizás la mayoría de aquellos-no.En estos casos lo recomendable desde el punto de vista técnico arancelario es efectuar un desglose o apertura en la partida o subpartida del caso, concretando en ese desglose los productos que se desean prohibir para imponer en las columnas 5 y 6 la restricción apropiada.

Siguiendo este orden de ideas, si en el caso de los vehículos automóviles del Capítulo 87 del Arancel se hubiese pretendido establecer una verdadera prohibición de importación para los que fuesen viejos, usados o correspondiesen a modelos de años anteriores, el mecanismo técnico apropiado era el de abrir un desglose, es decir, una nueva subpartida que comprendiese exclusivamente tales vehículos viejos, usados o de modelos de años anteriores, para a renglón seguido implantar la Nota Legal 1 en la o las columnas a las cuales hemos hecho alusión.

Obsérvese también que existen supuestos en los cuales una restricción o limitación de importación debe regir cuando la mercancía ostenta determinadas características o condiciones, pero estas últimas no se circunscriben a un producto perteneciente a una partida o subpartida determinada, sino que pueden estar presentes en gran variedad de productos que corresponden a muchos numerales arancelarios. Es lo que ocurre con el material pornográfico o con los desechos tóxicos o peligrosos. En estos casos se optó por establecer una disposición general en los artículos preliminares (ver los artículos 15 y 16 del Arancel vigente). Pero aun así la norma arancelaria fue por demás nítida y contundente al indicar sin lugar a duda: “se prohibe la importación”. El legislador arancelario no empleó, por inapropiada, la Nota Legal 1 en las columnas 5 y 6, ni efectuó desgloses o aperturas en las partidas o subpartidas, por resultar igualmente inapropiados y antitécnicos; pero utilizó, en cambio, una redacción por demás precisa que no deja lugar a cuestionamiento, lo cual contrasta manifiestamente con la redacción empleada en la Nota Complementaria 1 del Capítulo 87, donde en parte alguna se señala que la importación de determinados vehículos esté “prohibida” o afectada por una “prohibición” o por la Restricción 1 del artículo 12.

Por lo narrado anteriormente es que decimos que, en materia aduanera, no basta el repetir comportamientos y emular acciones mecánicamente; por el contrario, cada caso y norma requiere un análisis minucioso y concienzudo para el engrandecimiento de nuestras instituciones.

Autor: Marco Antonio Osorio Uzcátegui

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